Días 59,60,61 y 62 Del Bolsón a San Martín de los Andes.
Nos figurábamos que las lluvias pertinaces a baja altura
serían de nieve en los pasos de montaña. Por suerte llevamos cadenas y no
tenemos prisa. Son 313 km y que Google Maps predice que se hacen en 4 horas y
50 minutos. Madrugamos para tener tiempo por si hay problemas en la carretera
poder solucionarlos y llegar si se puede a comer. Todavía no amanece cuando
enfilamos la carretera. Por suerte es toda asfaltada.
Comenzamos a ascender y empiezan a aparecer los primeros
rastros de nevada. De vez en cuando el coche colea y resbala con algo de hielo
que queda en el firme. Cada vez mas cerca de la cima del puerto y esto ya no no son restos de nevadas, estamos rodeados de nieve por todos lados, la carretera esta
solo limpia de un carril y cuando vienen vehículos de frente hay que cederse el
paso como se pueda. La bajada del puerto ya se pone mas cabrona. Primera y
segunda y sin tocar el freno. Hay que estar muy concentrado para que no se
escape el pie derecho hacia el pedal de frenado lo cual provocaría un desliz
del vehículo hacia quien sabe que dirección.
Pasando Villa Angostura comenzamos a subir de nuevo, la idea es de camino a San Martín de los Andes ir visitando el circuito de los 7 lagos compuesto por miradores, sendas y caminos que te llevan a supuestamente lugares y lagos de ensueño, pero……siempre está ese pero que lo jode todo.
Pese a eso, el camino nos lleva 6 horas de conducción entre 40 y 50 km hora y harto dolor de espalda por la tensión, pero como sarna con gusto no pica, disfrutamos mucho del paisaje.
La llegada a destino nos produce alegría y relax. Lo hemos conseguido sin percance alguno. Nos merecemos una buena comida y un buen vino.
No sabíamos que los días posteriores estaríamos en la cabaña sin poder salir por los diluvios y nevadas que azotaban la región. Nadie daba crédito que a mitad del otoño padecieran semejantes tormentas. Cerraron carreteras, cerraron el aeropuerto y cerraron el mundo.
Dos días después debíamos tomar un avión a Buenos Aires así que por si acaso adelantamos un día nuestra llegada a Bariloche para estar seguros que nada nos impediría tomar el avión, pero…. Otra vez el pero. Al llegar al aeropuerto el vuelo había sido retrasado por causas desconocidas 4 horas. Unos decían que era por la huelga general, otros que se avecinaba tormenta, otros que ……
La vuelta resultó ser mas fácil de lo que se presuponía dados los antecedentes de los dos días anteriores
Como no hay mal que por bien no venga, pudimos ver completo el partido de semifinales de la champions R. Madrid vs Bayer.
En Buenos Aires nos quedamos con mi amigocha Paty Daleiro y resulta que su portero también trabaja de taxista. Quedamos con él para que nos recoja a las 11 de la noche y nos lleve al hogar. Recibimiento por todo lo alto que nos lleva a chuparnos 4 botellas de vino entre tres y estar levantados hasta pasadas las 4 de la madrugada. El día siguiente es de muerte cerebral, dormir y dormir y dormir.















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