Día 43 – 17 abril Punta Arenas navegación por el estrecho
Nos costó encontrar quien nos enseñara el estrecho de
Magallanes de primera mano y nos enseñara la fauna marina. Caímos en manos de
dos hermanos con una zodiac y su madre que nos hizo de taxista y nos llevo
hasta el embarcadero sito 60 km al sur de la ciudad.
Nada mas salir, avistamos el final de la carretera continental. Ya no hay mas camino transitable al sur de este punto. Si en las islas, pero no en el continente. De ahí se puede caminar hasta el faro San Isidro y que es el más austral del continente. Por acá todo es lo mas austral, quizá suene repetitivo, pero es que estamos casi al final del mundo, La Última Frontera……luego los hielos de la Antártida.
No pasa mucho tiempo antes que los juguetones delfines australes, así se llama la especie, comiencen su alegre danza alrededor de la barca. Increíble a que velocidad se entrecruzan entre ellos y con el bote al tiempo que dan saltos desaforados. Un festival difícil de fotografiar así que no esperéis fotos del National Geographic.
En la parte alta de monte el bosque caducifolio y en la baja el perenne, por eso los colores otoñales arriba que presagian la pérdida de las hojas próximamente.
Rodeamos el faro de San Isidro y visitamos una rada que hasta que fue permitida la pesca de ballena, funcionó como campamento de descuartizamiento y extracción de aceite. En el fondo todavía se ven huesos grandes, costillas principalmente.
Toda la costa está llena de unas algas enraizadas en el fondo y que poseen en los peciolos de las hojas unos abultamientos llenos de aire que les permiten mantenerse erguidas y captar la luz para la fotosíntesis. Todo lo que se ve en las fotos a ras de agua y que parece basura flotando son estas algas de las que hablo.
En los meses de verano los vientos son muy fuertes y condicionan la dirección del crecimiento de muchos árboles expuestos a ellos.
Desembarcamos para llegar al faro caminando por una estrecha senda de mucho barro pero no resbaladizo y caminando sobre grandes superficies de algas muertas arrastradas hasta la orilla por la marea. En el camino encontramos trozos de madera y árboles caídos de un verde muy fuerte debido a los musgos que los cubren. Saliendo del bosque nos encontramos casi bajo el faro, subimos hasta el mismo faro mientras los guías preparan un aperitivo a base de cervezas, cafés, mate, chocolate, uvas y queso.
A la vuelta vemos un ejemplar de ballena jorobada, joven y solitaria, hace ya unas semanas que sus congéneres iniciaron viaje hacia México y América Central.
Por último el despertar de un lobo marino con hambre y la secuencia de movimientos hasta llegar a zambullirse en busca de un "Ceviche"
Termina la aventurita de mas de 3 horas y regresamos a comer a casa. Cocinaremos un pescado y una ensalada y nos pondremos a ver el Manchester City Vs R. Madrid. La familia está dívidida. Eva le va al City. Eva ha perdido.
Fotos sin texto
Petrel en vuelo



No hay comentarios:
Publicar un comentario