domingo, 31 de marzo de 2024

 


Día 25 – 31 de marzo

La opción de ir a caminar los hielos de glaciar y navegar el lago pintaban imposible. Estamos hospedados a una hora del lugar donde había que presentarse a las 6:50 am, implicaba salir a las 5:50 y levantarse……..demasiado temprano.

Preferimos ir con calma hasta el mirador del glaciar que no dejan de ser un viaje largo, dos horas y media de ida y un poco menos a la vuelta ya que no paramos tanto para sacar “instantáneas fotiles”.

No hay mucho que contar pero si hay mucho que ver.




La falta de habitantes, el cielo pesado siempre a punto de caer encima nuestro y  la luz gris hace que la sensación de desolación se multiplique.

Los paisajes son hermosos, de una belleza sublime.

Lagos, macizos montañosos altísimos y de cumbres nevadas, nieblas, nubes enganchadas en las laderas,  las faldas de las montañas salpicadas por torrentes de agua que corren desbocados hasta despeñarse, la foresta muy verde y ya con algunos toques rojizos presagiando el otoño.








Nos registramos a la entrada del parque el cual  posee más de dos millones de Ha de área protegida y 400,000 Ha de hielos. La tercera reserva de agua del planeta después del Polo Sur y Groenlandia. Comenzamos la andadura a través de un bosque muy espeso y muy húmedo. Cuando tocaba los árboles para apoyarme y darme impulso, estaban fríos y la sensación, aun habiéndolos soltado, se tornaba en una sensación de congelación. La misma que se tiene después de haber tenido un trozo de hielo en la mano. Todo rezumaba agua. La foto del principio es un buen ejemplo de ello.



Ascendemos hasta una plataforma desde donde se disfruta una vista sin igual del glaciar mirando hacia el sur y del valle por donde desagua hacia el norte.




Se nota la recesión del hilo ya que el frontal del glaciar se encuentra bastante atrás de la morrena que delimitaría su máximo avance.






sábado, 30 de marzo de 2024

 


Día 24 Capillas de Mármol desde Puerto Sánchez

Lo que vimos hoy ya justificaba venir desde tan lejos. ¡Qué Maravilla!

Llovió y llovió toda la noche, amaneció lloviendo y sobre las 8 se puso a chispear. Cielo encapotado y previsión de la temperatura una máxima de 8 grados mantenida hasta las 6 p.m donde comenzaría a bajar. Hay que estrenar las mallas térmicas.

 A 23 km rodeando el lago Argentino se encuentra Puerto Sánchez. El camino son una serie de curvas de 270 grados por 12 km y subiendo.





Hasta finales de los 60,s mas de dos mil personas trabajando en minas de plomo, zinc y cobre. Hoy quedan 120 personas y maquinaria de la mina, bien conservada a modo de decoración y un barco varado que se usaba para llevar el material desde la mina al centro de procesamiento.


También tienen un aeródromo de grava y un cono o manga de viento.


Antes de salir y aunque vamos abrigados nos dan una capa impermeable forrada de tejido polar…..no vaticinaba nada bueno.

Paola y Marcelo, dos jóvenes emprendedores hacen viajes todo el año a unas cuevas de mármol en el lago, con formaciones caprichosas y tonalidades inusuales. Voy a poner una serie larga de fotos para ilustrar el lugar
















Por ejemplo el negro se debe al humos de la tierra que se arrastra con la lluvia y que es muy rico en manganeso



Las vetas anaranjadas son limonita, un óxido de hierro.

Su explicación, siempre muy técnica, ha sido gratificante a la par que pedagógica. En un momento y para explicarnos las diferentes `propiedades de las rocas que estábamos viendo y por qué algunas sufren desgaste, mientras otras son resistentes. Ha tomado limonita y mármol y ha depositado una gota de ácido clorhídrico, no reaccionando con la limonita y si haciendo burbujear el mármol que al ser un carbonato es fácil de disolver por líquidos con PH bajo ( ácidos).

Junto a la roca metamórfica ( mármol) se ven formaciones de rocas sedimentarias que han sufrido fuerzas tectónicas plegándose.



A la vuelta se levantó viento y la navegación se ha hecho peliaguda, saltos de la barca al chocar contra las olas y mas de un remojón que ha frenado la capa atómica que llevábamos.


Regresamos a la base, deshaciendo el camino de la mañana y con cuidado ya que el piso de bajada estaba muy resbaladizo. Nuestras cabañas tienen restaurante. Carbonada, una sopa con carne de vacuno cortada en trozos muy pequeños, con verduras variadas y con un sabor que levantaba a un muerto. Hemos repetido dos platos de lo mismo. Un  vino que nos gusta mucho el Misiones de Rengo Carmenere.



Y para terminar las fachas que llevábamos y mas curiosidades


    
                                                    San Bernardo petrificado

    
                A veces se produce una iridiscencia del agua dejándonos ver este color tan mágico


                                                                    La desolación patagónica



  Día 72 Montevideo. Trazamos un itinerario que nos permita ver 3 museitos en las horas matinales y antes de comer si fuera posible. Digo ...