martes, 26 de marzo de 2024

 Día 19 De Castro a Ancud



                                                    Creo que muy atento al negocio no parce estar

De las experiencias mas gozosas durante un viaje, está la llegada a lo que ese día será nuestro hogar. Hasta ahora no hemos tenido quejas, algunas cabañas han sido de categoría, pero hoy……

Al llegar y ver el entorno algo olía mal, uno por que el mercado está enfrente y se sale el olor a pescado y dos por que el entorno es horrible, calle sin asfaltar un tractor abandonado y lo mas pintoresco, un carpintero sin taller, trabajando a tres metros de la puerta dando martillazos, serrando maderas y con lápiz en la oreja para que “no falte de ná”.


Volvimos de nuestra excursión, de la comida y al aposentarnos encontramos mucha suciedad en varios lugares la chimenea no prende y, armarios, cocina, microondas lleno de restos de comida, en fin, lo que todos queremos hallar para encontrarnos a gustito y bien.

Batallamos un rato para encender la estufa de pellets que por toda instrucción nos han dicho que apretáramos el botón de encendido por unos segundos. Fácil, lo hacemos y no pasa nada, lo volvemos a intentar y tampoco. Tras varios intentos fallidos, llamamos a la dueña. Se les había olvidado decirnos que después de apretar unos segundos el botón de encendido, había que esperar 15 minutos para que empiece a calentar.

No tengo mesa, hay una barra en la cocina con unos taburetes and “That´s all”. Y pensar que en las fotos se veía de lujo super star.

Actividad del día…..ir a Puñihuil a ver “ NINGÜINOS.

Recorremos con el coche  parte de la playa sobre la arena dura hasta la barca que nos conducirá a ver los ansiados ningüinos. Con un remolque a mano, nos llevan a 10 adultos hasta la barca y montamos. El esfuerzo para movernos sobre la arena es titánico.





Según los masters biólogos dos especies anidan de noviembre a marzo en este lugar, los Magallánicos y los Humboldt. Único lugar en el mundo donde conviven juntos.

No quedaban ni los paralíticos.

No hemos visto ni uno por mas que los marineros de la barca insistían en que viéramos uno pequeño a lo lejos y de espaldas. Yo no he sido capaz.

Pero si vimos leones marinos, unos patos que no vuelan y solo nadan y cormoranes.






Para mí, lo más espectacular las enormes tiras de algas que pegadas a las rocas se mecían con las olas arriba y abajo y que son comestibles.


En el camino de ida y vuelta a Puñihuil disfrutamos del paisaje, prados verdes, vaquitas y borreguitos y costa agreste con alguna playa de vez en cuando.




Hoy nos emergió lo carnívoro, necesitábamos carne y dejar un poco al lado los productos del mar. Que mejor opción que una hamburguesa, así nos asegurábamos que la carne no estuviera ni dura ni acartonada.



                                Y para terminar, unas vistas de la zona comercial de Ancud


                                            Cuando el escaparatista es un poco desaliñado e indolente




    

                Viéndole la jeta al acordeonista se te quitan las ganas de entrar, no sea que te regañen


                    Lo dejaron colgado de la brocha



                                        Este solo es entendible por mexicanos

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Día 72 Montevideo. Trazamos un itinerario que nos permita ver 3 museitos en las horas matinales y antes de comer si fuera posible. Digo ...