Día 19 De Castro a Ancud
Creo que muy atento al negocio no parce estar
De las experiencias mas gozosas durante un viaje, está la llegada a lo que ese día será nuestro hogar. Hasta ahora no hemos tenido quejas, algunas cabañas han sido de categoría, pero hoy……
Al llegar y ver el entorno algo olía mal, uno por que el
mercado está enfrente y se sale el olor a pescado y dos por que el entorno es
horrible, calle sin asfaltar un tractor abandonado y lo mas pintoresco, un
carpintero sin taller, trabajando a tres metros de la puerta dando martillazos,
serrando maderas y con lápiz en la oreja para que “no falte de ná”.
Volvimos de nuestra excursión, de la comida y al aposentarnos encontramos mucha suciedad en varios lugares la chimenea no prende y, armarios, cocina, microondas lleno de restos de comida, en fin, lo que todos queremos hallar para encontrarnos a gustito y bien.
Batallamos un rato para encender la estufa de pellets que
por toda instrucción nos han dicho que apretáramos el botón de encendido por
unos segundos. Fácil, lo hacemos y no pasa nada, lo volvemos a intentar y
tampoco. Tras varios intentos fallidos, llamamos a la dueña. Se les había
olvidado decirnos que después de apretar unos segundos el botón de encendido,
había que esperar 15 minutos para que empiece a calentar.
No tengo mesa, hay una barra en la cocina con unos taburetes
and “That´s all”. Y pensar que en las fotos se veía de lujo super star.
Actividad del día…..ir a Puñihuil a ver “ NINGÜINOS.
Recorremos con el coche parte de la playa sobre la arena dura hasta la
barca que nos conducirá a ver los ansiados ningüinos. Con un remolque a mano, nos llevan a 10 adultos hasta la
barca y montamos. El esfuerzo para movernos sobre la arena es titánico.
Según los masters biólogos dos especies anidan de noviembre a marzo en este lugar, los Magallánicos y los Humboldt. Único lugar en el mundo donde conviven juntos.
No quedaban ni los paralíticos.
No hemos visto ni uno por mas que los marineros de la barca
insistían en que viéramos uno pequeño a lo lejos y de espaldas. Yo no he sido
capaz.
Pero si vimos leones marinos, unos patos que no vuelan y
solo nadan y cormoranes.
Para mí, lo más espectacular las enormes tiras de algas que pegadas a las rocas se mecían con las olas arriba y abajo y que son comestibles.
En el camino de ida y vuelta a Puñihuil disfrutamos del paisaje, prados verdes, vaquitas y borreguitos y costa agreste con alguna playa de vez en cuando.
Hoy nos emergió lo carnívoro, necesitábamos carne y dejar un poco al lado los productos del mar. Que mejor opción que una hamburguesa, así nos asegurábamos que la carne no estuviera ni dura ni acartonada.
Y para terminar, unas vistas de la zona comercial de Ancud
Cuando el escaparatista es un poco desaliñado e indolente
Viéndole la jeta al acordeonista se te quitan las ganas de entrar, no sea que te regañen
Lo dejaron colgado de la brocha
Este solo es entendible por mexicanos


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