Día 24 Capillas de Mármol desde Puerto Sánchez
Lo que vimos hoy ya justificaba venir desde tan lejos. ¡Qué
Maravilla!
Llovió y llovió toda la noche, amaneció lloviendo y sobre
las 8 se puso a chispear. Cielo encapotado y previsión de la temperatura una
máxima de 8 grados mantenida hasta las 6 p.m donde comenzaría a bajar. Hay que
estrenar las mallas térmicas.
A 23 km rodeando el
lago Argentino se encuentra Puerto Sánchez. El camino son una serie de curvas
de 270 grados por 12 km y subiendo.
Hasta finales de los 60,s mas de dos mil personas trabajando en minas de plomo, zinc y cobre. Hoy quedan 120 personas y maquinaria de la mina, bien conservada a modo de decoración y un barco varado que se usaba para llevar el material desde la mina al centro de procesamiento.
También tienen un aeródromo de grava y un cono o manga de viento.
Antes de salir y aunque vamos abrigados nos dan una capa impermeable forrada de tejido polar…..no vaticinaba nada bueno.
Paola y Marcelo, dos jóvenes emprendedores hacen viajes todo el año a unas cuevas de mármol en el lago, con formaciones caprichosas y tonalidades inusuales. Voy a poner una serie larga de fotos para ilustrar el lugar
Por ejemplo el negro se debe al humos de la tierra que se arrastra con la lluvia y que es muy rico en manganeso
Las vetas anaranjadas son limonita, un óxido de hierro.
Su explicación, siempre muy técnica, ha sido gratificante a la par que pedagógica. En un momento y para explicarnos las diferentes `propiedades de las rocas que estábamos viendo y por qué algunas sufren desgaste, mientras otras son resistentes. Ha tomado limonita y mármol y ha depositado una gota de ácido clorhídrico, no reaccionando con la limonita y si haciendo burbujear el mármol que al ser un carbonato es fácil de disolver por líquidos con PH bajo ( ácidos).
Junto a la roca metamórfica ( mármol) se ven formaciones de rocas sedimentarias que han sufrido fuerzas tectónicas plegándose.
A la vuelta se levantó viento y la navegación se ha hecho peliaguda, saltos de la barca al chocar contra las olas y mas de un remojón que ha frenado la capa atómica que llevábamos.
Regresamos a la base, deshaciendo el camino de la mañana y con cuidado ya que el piso de bajada estaba muy resbaladizo. Nuestras cabañas tienen restaurante. Carbonada, una sopa con carne de vacuno cortada en trozos muy pequeños, con verduras variadas y con un sabor que levantaba a un muerto. Hemos repetido dos platos de lo mismo. Un vino que nos gusta mucho el Misiones de Rengo Carmenere.
Y para terminar las fachas que llevábamos y mas curiosidades
La desolación patagónica
























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